El 16 de abril, el gobierno de Canadá lanzó un plan para limitar el consumo de HFC en 85 % para 2036, en línea con la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal.

En concordancia con la Enmienda, el plan inicia en 2019 con una reducción de 10 % a los niveles base de consumo de HFC, que se calculan usando el consumo de HFC y HCFC entre 2011 y 2013. El plan también establece límites al Potencial de Calentamiento Global (PCG) de gases que puedan ser utilizados en aplicaciones específicas. Se espera que los límites y reducciones subsecuentes refuercen la transición hacia alternativas de bajo PCG como los refrigerantes naturales.​


En 2014, el Departamento de Ambiente y Conservación de Canadá publicó un aviso de intención en el que indicaba su interés por regular los HFC a escala nacional y alinearse tan como fuera posible con las medidas legislativas de Estados Unidos. Desde entonces, el gobierno implementó un plan en 2016 con medidas para reducir los HFC, incluyendo un plan de disminución en el uso de HFC y prohibiciones específicas por sector.

Gran parte de la regulación se enfoca en las importaciones, dado que los HFC son comúnmente importados a Canadá en grandes volúmenes para su uso en la manufactura, servicio y mantenimiento de equipos de refrigeración y aire acondicionado, y en la fabricación de productos espumantes.


Con base en el plan, los volúmenes de HFC recibirán un permiso de consumo individual, el cual, al sumarse con el resto, será igual al consumo base total del país. Estos permisos de consumo se distribuirán con base en la participación individual de cada importador en el consumo de HFC total de Canadá durante 2014 y 2015, lo cual difiere ligeramente de lo establecido en la Enmienda de Kigali.