
En un momento clave para la logística, la movilidad y la cadena de frío, el transporte vive una transformación marcada por tres grandes fuerzas: el auge de la entrega de última milla, la creciente demanda de eficiencia y control en la cadena de frío, y el impulso hacia la sustentabilidad y la electrificación.
Para el segmento del transporte refrigerado en México, estos factores representan un reto operativo, pero también una oportunidad para redefinir la forma de mover productos sensibles a la temperatura y elevar la competitividad de las flotas.
De acuerdo con estimaciones de mercado global, el valor global de las unidades de transporte refrigerado por carretera se aproxima a los 4.27 mil millones de dólares en 2024, con proyecciones de alcanzar los 6.46 mil millones para 2032.
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En paralelo, el mercado en México, de entrega de última milla, muestra un crecimiento acelerado que se proyecta alcance los 27.31 mil millones de dólares para 2030, impulsado por el comercio electrónico y la demanda de soluciones de transporte refrigerado más ágiles y con enfoque sustentable.

Estas cifras no sólo reflejan el crecimiento acelerado en la demanda de soluciones logísticas más ágiles, sustentables y tecnológicamente conectadas, sino también la relevancia de la innovación como un factor decisivo para la competitividad del transporte refrigerado, ya que permite responder a los retos de trazabilidad y control, y eficiencia energética que hoy definen la cadena de frío moderna.
“Hoy, los operadores demandan información precisa para tomar decisiones que impacten directamente la rentabilidad de su negocio. Las soluciones conectadas y digitales están marcando el camino hacia un transporte refrigerado más eficiente y sustentable en México”, destacó José Carlos Gómez, director de Ventas LAR Norte de Thermo King.

