De Paso

Si bien a Leonardo Da Vinci se le recuerda principalmente por la Mona Lisa, su pintura más famosa, el artista florentino no fue sólo uno de los más destacados pintores de su época. Su curiosidad y habilidades lo encumbraron también como inventor, anatomista y como uno de los primeros grandes ingenieros hidráulicos.

Entre los honores que dan cuenta de ello está el reconocimiento como “Maestro del Agua”, que recibió en Florencia a principios del siglo XVI, durante este periodo, Da Vinci levantó mapas, midió caudales y analizó cómo la fuerza del agua modela riberas y afecta estructuras, un enfoque notablemente empírico para su tiempo.


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Pero ya en ese momento, sus cuadernos muestran que tenía en mente una ambición mayor: compilar un “Tratado del Agua”.

Reunió notas sistemáticas sobre hidrodinámica, erosión, vórtices y medición del flujo, con dibujos que registran patrones repetibles al interactuar el agua con obstáculos, y descripciones sobre incidencia, percusión y reflexión del chorro.

Más allá de la observación, Da Vinci propuso infraestructura aplicada. Uno de sus proyectos más citados es el plan de canalizar el río Arno entre Florencia y Pisa, con compuertas y tramos navegables para riego y energía de molinos. Aunque no se materializó, el plan detalla perfiles del cauce, medidas y estrategias para disminuir la sedimentación y la erosión en puentes y orillas.

Para la movilización de agua, el Codex Atlanticus conserva diseños de máquinas elevadoras: bombas accionadas por fuelles y tornillos hidráulicos (variantes del tornillo de Arquímedes) capaces de elevar agua hacia torres o extraerla de pozos. Estas láminas incluyen también ruedas hidráulicas y arreglos mecánicos complementarios para transmisión de potencia.

Su interés por la gestión urbana lo llevó hasta el punto de imaginar una “ciudad ideal” con redes separadas y un alcantarillado de doble nivel: circulación en superficie y, de forma independiente, evacuación subterránea de aguas residuales. El concepto prefigura criterios adoptados siglos después en ingeniería hidrosanitaria y saneamiento urbano.


Los temas que brotan de sus escritos tienen continuidad directa en la práctica actual: modelación de caudales, diseño de obras de paso, protección de riberas, selección de equipos de bombeo y gestión de redes sanitarias.

Aunque Da Vinci no formuló leyes generales como las de la hidráulica moderna, sí estableció una observación sistemática y una traducción gráfica de los fenómenos que siguen inspirando a ingenieros de la actualidad.


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