
Más Allá del Mantenimiento
Por Ivonn Ochoa
Hay muy pocos sistemas dentro de un edificio que se diseñan con la esperanza de que nunca tengan que utilizarse. Paradójicamente, esa es precisamente la razón por la que requieren tanta atención.
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Cuando pensamos en el mantenimiento de instalaciones MEP, normalmente imaginamos equipos que trabajan todos los días. Un sistema de aire acondicionado está enfriando constantemente, una bomba hidráulica opera de forma continua y el sistema eléctrico alimenta al edificio las 24 horas. Si alguno de ellos falla, el usuario normalmente lo detecta de inmediato porque afecta la operación del inmueble. Los sistemas contra incendio son diferentes.
El mejor escenario para un sistema contra incendio es que nunca tenga que operar durante un incendio real. Puede sonar contradictorio, pero precisamente esa es una de las razones por las que su mantenimiento tiene un enfoque distinto al del resto de las instalaciones MEP. Una bomba contra incendio normalmente no forma parte de la operación diaria del edificio; sin embargo, precisamente por esa falta de uso cotidiano, debe ponerse en operación periódicamente como parte del programa de inspección, pruebas y mantenimiento para comprobar que el controlador, el motor, la fuente de energía y el suministro de agua responderán correctamente cuando sean necesarios.
En el caso de las bombas accionadas por motor diésel, la NFPA 25, Sección 8.3.1, establece pruebas semanales de arranque con una duración mínima de 30 minutos. La norma contempla diferentes frecuencias y algunas excepciones dependiendo del tipo de bomba y de la instalación.
Lo mismo ocurre con otros componentes del sistema. Una válvula, por ejemplo, puede permanecer largos periodos en la misma posición y un rociador puede pasar décadas instalado sin activarse durante un incendio; pero que un componente no se utilice con frecuencia no significa asumir que funcionará correctamente cuando sea requerido.
En un sistema contra incendio no esperamos a que el equipo nos demuestre que funciona por medio de su operación diaria: somos nosotros quienes debemos comprobar, mediante inspecciones, pruebas y mantenimiento, que el sistema continúa listo para responder. Esa es una de las principales diferencias con el resto de las instalaciones MEP.
En muchos sistemas, el mantenimiento está orientado a conservar la eficiencia, reducir el consumo de energía o mejorar el desempeño durante la operación diaria. En un sistema contra incendio (SCI), el enfoque cambia. Más que optimizar su funcionamiento cotidiano, el objetivo es confirmar que conserva la capacidad de responder cuando sea requerido.
Esto no significa que el desempeño no sea importante. Durante las pruebas de una bomba contra incendio se verifica que continúe desarrollando la curva de desempeño esperada y que no exista evidencia de deterioro en el impulsor, el motor u otros componentes que puedan afectar el caudal y la presión de diseño.
Para ello, la NFPA 25, Sección 8.3.3, establece la realización de una prueba anual de flujo, en la que se evalúa el desempeño de la bomba bajo diferentes condiciones de operación y se comparan los resultados con el desempeño esperado.
Esa es precisamente la razón por la que en protección contra incendio las actividades de Inspección, Pruebas y Mantenimiento (ITM) tienen un papel tan importante. A diferencia de otros sistemas del edificio, donde la operación diaria suele evidenciar una falla, un SCI puede permanecer años sin ser requerido por una emergencia real.
NFPA 25 establece programas específicos de inspección, pruebas y mantenimiento para los distintos componentes del sistema. Por ejemplo, en el capítulo 5, aborda los requisitos aplicables a los rociadores automáticos, mientras que el Capítulo 13 establece las actividades correspondientes a válvulas, manómetros, conexiones para el departamento de bomberos, dispositivos de supervisión y otros componentes del sistema. Cada uno cuenta con frecuencias y procedimientos específicos de acuerdo con su función y criticidad.
Las inspecciones permiten verificar condiciones visibles. Por ejemplo, confirmar que las válvulas permanezcan en la posición correcta, revisar el estado de los manómetros, identificar evidencia de corrosión o comprobar que los rociadores no presenten daños, pintura u obstrucciones. Son condiciones que pueden pasar desapercibidas durante meses porque no afectan la operación cotidiana del edificio, pero que sí pueden comprometer la respuesta del sistema cuando realmente sea necesario.
Las pruebas van un paso más allá. Su objetivo es confirmar que el sistema realmente responde cuando se le demanda. Ahí es donde se verifica que la bomba responda automáticamente, que desarrolle el desempeño esperado, que los interruptores de flujo transmitan la señal correspondiente, que las alarmas funcionen y que los diferentes componentes operen como un sistema completo.
El mantenimiento comprende las actividades necesarias para conservar esa confiabilidad a lo largo del tiempo, ya sea mediante ajustes, reparaciones o reemplazo de componentes cuando sea necesario. También es importante entender el alcance de estas actividades. Las inspecciones, pruebas y mantenimiento tienen como objetivo verificar que el sistema instalado continúe siendo confiable y pueda operar conforme fue diseñado y para las condiciones que debía proteger. Eso es diferente a realizar una evaluación de ingeniería para determinar si el diseño sigue siendo adecuado para las condiciones actuales del edificio. Aunque ambos temas están relacionados, tienen objetivos distintos y no necesariamente corresponden al mismo servicio.

Ivonn Ochoa
Ivonn Ochoa Corrales MANTENIMIENTO EN PCI es ingeniera mecánica especializada en sistemas de protección contra incendio y proyectos de instalaciones mecánicas. Cuenta con certificación NICET Nivel III en Water-Based Systems Layout y formación en Plumbing System Design por la UCLA. Actualmente se desempeña como Directora de Ingeniería en Baja Design Engineering y Global Mechanical Group, liderando equipos de ingeniería y el desarrollo de talento en proyectos de distintas tipologías en México y Estados Unidos.
