
Ana Paula Araiza y Sara Castaño están rompiendo moldes en industrias clave para la sostenibilidad: el sector hidrosanitario y el de climatización. A pesar de su corta edad, ambas se han convertido en referentes de innovación y liderazgo, demostrando que el talento no tiene edad ni género
Por Dulce Negrete / Imágenes: cortesía Calentadores Nacionales y Sara Castaño
En un mundo que exige soluciones sostenibles y una transformación profunda en la forma en que gestionamos nuestros recursos, dos jóvenes mujeres en sus veintes están demostrando que el liderazgo no tiene edad.
Desde la implementación de herramientas empresariales eficientes hasta el desarrollo y mantenimiento de tecnologías de climatización inteligente, ellas están abriendo camino en industrias tradicionalmente dominadas por hombres, con una mezcla poderosa de conocimiento técnico, pasión y una visión fresca del futuro.
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Ana Paula Araiza, de 26 años, es gerente Administrativa en Calentadores Nacionales de México y Delta Instalaciones y Proyectos. La primera compañía distribuye soluciones de calentamiento de agua, bombeo y filtración de agua para el sector residencial, hotelero e industrial, fue fundada en Jalisco, México, por su abuelo, Álvaro Araiza Aguilar hace más de 50 años. La segunda, es una firma de ingeniería, diseño, ejecución para instalaciones mecánicas, hidrosanitarias, eléctricas, también ofrece proyectos llave en mano, fue desarrollada por su papá, Álvaro Araiza Guzmán, hace 35 años.
Ana Paula Araiza señala que los próximos 25 años, su objetivo principal es ser parte de la expansión operativa de Calentadores Nacionales de México y Delta Instalaciones y Proyectos.

“Quiero sumarme al crecimiento de la industria de la construcción en México, apostando por más mujeres en el gremio, apostando por la sostenibilidad, porque es en el agua, en la energía donde está el corazón de nuestro negocio. Considero que una empresa transgeneracional exitosa debe combinarse con estrategias que incluyen la diversificación de productos, la extensión geográfica, la inversión en tecnología, la gestión de la cadena de valor y la responsabilidad social”.
Por otro lado, Sara Castaño, de 27 años, es coordinadora de Servicios en Serviparamo, empresa de climatización con sede en el departamento de Antioquia, Colombia, enfocada en la reducción de altos consumos de energía, agua, huella de carbono y emisiones de gases de efecto invernadero.
Además, es la primera mujer en Latinoamérica en obtener la certificación NATE (North American Technician Excellence, por sus siglas en inglés), que valida los conocimientos técnicos y profesionales de los especialistas en HVACR, un sector donde solo 2% de la fuerza laboral son mujeres técnicas certificadas.
“¡Fue un desafío la certificación NATE! Ahora puedo probar que sé lo que digo que sé. ¡Estuvo muy chévere el proceso de aprendizaje!, y en esta industria esto cuenta y cuenta mucho. Desde que supe de esta certificación a mediados del 2023, me empeñé en conseguir el patrocinio en mi centro de trabajo; estudié afanosamente durante varios meses, me preparé en la práctica, porque al ser una certificación con fundamento norteamericano, garantiza calidad y experiencia para quienes la conseguimos, mientras que para fabricantes y contratistas es una comprobación de nuestro desempeño para resolver entre fierros”.

Tan solo en Estados Unidos la certificación NATE ha certificado a más de 35 mil técnicos, y 74% de éstos reconocen que su certificación les ha brindado más satisfacción y confianza en su trabajo.
Castaño Henao asegura que dicho reconocimiento es un hecho que se replica en Colombia, “ha legitimado mis habilidades técnicas y me está enganchando a mejores proyectos, a generar mayores ganancias“.
El éxito exige estructura
Las empresas familiares son el principal motor de la economía mexicana. Sin embargo, para prosperar, enfrentan grandes retos y una alta mortalidad. La mayoría nace con el fin de generar trabajos y patrimonio, pero necesitan fortalecerse para sobrevivir. Sólo 36% llega a la segunda generación, se mantiene y continúa a la siguiente. Aún así, los riesgos pueden reducirse con planeación estratégica y estructura.
De acuerdo con la consultora KPMG México, la esperanza de vida promedio de una empresa familiar es de 25 años, mientras que las gestionadas de manera institucional viven en promedio 50. Calentadores Nacionales y Delta Instalaciones y Proyectos ya lograron lo segundo. Ahora van por más.
Cuando Ana Paula comenzó en ambas compañías tenía 19 años. Su primera chamba, impulsada por ella misma, fue crear el departamento de Recursos Humanos, un servicio tercerizado, hasta ese momento. Se enfocó en programas de capacitación, desarrollo de carrera, especialmente para los especificadores existentes y los recién llegados. Sin embargo, le costó asentarse en el grupo, hubo resistencias por ser la hija del jefe, por ser una novata, por ser una chica.
“Es común que en las empresas familiares las sucesiones generacionales en alta dirección y gerencias suelen ser para hijos u otros familiares, sepan o no del negocio. Sin embargo, desde que decidí ser parte del legado Araiza me he preparado con visión y convicción, no quiero ser catalogada como una nepo-baby. Llevo 7 años acá, he estado en cuatro posiciones distintas, he colaborado en la implementación de programas de diversidad, equidad e inclusión, impactando a nuestros más de 200 colaboradores directos; he contribuido a la implementación del EPR (por sus siglas en inglés, Enterprise Resource Planning) y, junto con la dirección general, estamos elaborando un proyecto educativo gratuito para que las mujeres se formen técnicamente en hidrosanitaria o eléctrica y se abran paso al mercado laboral”.
Licenciada en administración de empresas, Ana Paula señala que ha aprendido que las marcas con mayor impacto no son las que gritan más fuerte, sino las que tienen claro su propósito, lo comunican con autenticidad y lo viven con coherencia.

“Somos parte de una cadena de valor que genera empleos para muchos hogares de México. Nuestra grandeza no es improvisada, se administra con estrategia”.
Respecto al sistema EPR, por ejemplo, la ejecutiva manifiesta que se ha puesto en marcha los últimos dos años en Finanzas, donde se cierran los libros en menos tiempo; Ventas gestiona todos los pedidos del cliente; Logística brinda a los clientes los productos y servicios correctos; Procurement, abastece de bienes y servicios, al tiempo que organiza las relaciones con el proveedor; Cuentas por Pagar paga a los proveedores de manera correcta y oportuna, de este modo, la gerencia puede visibilizar esta serie en tiempo real para tomar decisiones, optimizando los procesos y la capacidad de respuesta en un 50%.
“Eso sí”, advierte, “la herramienta no reemplaza a la persona que lleva a cabo el oficio. Nos importan las personas de diversas generaciones, porque queremos gente que quiera comerse el mundo”.
Hace poco, recuerda Ana Paula, “mi papá nos dijo a mi hermano y a mí: ‘Yo crecí aquí, ustedes crecieron aquí. Ahora que han decidido permanecer en la industria, ustedes deciden cómo quieren hacerlo, porque, según la coyuntura, el talento y los resultados todo esto será suyo’. Así que para mí esta historia está encarrilada y lejos de detenerse; una historia donde somos más mujeres laborando en sectores y posiciones de poder y con mayor margen de maniobra”.
Sin miedo al éxito
Cuando Sara tenía 15 años empezó a preguntarse a qué se dedicaría cuando fuera adulta. Tenía claro que las Ciencias Sociales no le interesaban; quería Ciencias Exactas. Exploró convertirse en Médico, Matemática, Física. Al final eligió la Ingeniería Mecánica. Siendo estudiante, empezó a trabajar en el sector HVACR.
“Desde que empecé mi carrera en 2020, he destacado en equipos de liderazgo. Uno de mis primeros proyectos fue el mantenimiento mayor de aire acondicionado en varias estaciones, vagones y edificios administrativos del Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá (SITVA), conocido popularmente como el metro de Medellín, la segunda ciudad más poblada de Colombia, en la que diariamente se movilizan más de 1.2 millones de pasajeros. Allí fui responsable de varias cuadrillas de trabajo, conformadas exclusivamente por compañeros muy capaces. Aunque tuve que recetarme el manual machista de algunos de ellos, les di la vuelta, confrontándolos, pero también trabajando codo a codo”.
Sara escribió su propio manual de supervivencia y crecimiento en la industria del HVAC en Colombia, el cual consistió en observar el mercado, leer al consumidor. Humilde y atenta, escuchó a clientes y competidores, porque esta batalla es todos los días. Estudió la normativa internacional, trazó un plan de carrera y, como piloto aviador, hizo muchas, muchas horas de práctica entre los fierros, entre los sistemas de HVACR. Así avanzó a nivel técnico en tres años, lo que por lo general hubiera tomado el doble de tiempo.

Actualmente, es la primera mujer en Latinoamérica en obtener la certificación NATE, la cual busca atraer nuevos talentos a la industria debido al crecimiento continuo del sector y a los desafíos climáticos globales.
La certificación que obtuvo no sólo representa un logro personal: envía un mensaje de inclusión, de motivación para las mujeres interesadas en el campo técnico. Particularmente, ella es un modelo a seguir en el mantenimiento de sistemas de aire acondicionado, en el diseño de maquinaria, formulación y evaluación de proyectos de refrigeración.
Desde hace poco, en Serviparamo supervisa, coordina y programa las actividades del equipo técnico encargado del mantenimiento preventivo en los sistemas de aire acondicionado y sistemas de extracción para la PTAR. Planificar y optimizar las rutas de mantenimiento preventivo, asegurando la eficiencia operativa y la continuidad de los sistemas, también garantiza el cumplimiento de los estándares técnicos y de seguridad durante las intervenciones.
“Todavía somos pocas en el gremio, por eso estoy pensando ir a la universidad Pascual Bravo, donde me gradué, a dar una charla sobre mi historia en el sector del aire acondicionado y la refrigeración en Colombia. Me gustaría que las y los oyentes sepan que ellos o ellas son bienvenidos”.
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