INVESTIGACIÓN EDITORIAL 2026 Crisis de Talento Técnico en el Sector MEP: el desafío que está frenando el crecimiento de la industria. Ver Especial →

En un contexto donde la disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los principales retos para las ciudades Fibra Uno (FUNO), fideicomiso de inversión en bienes raíces de México y Latinoamérica, ha reducido casi 64% su consumo de agua por metro cuadrado ocupado desde 2018 y ha alcanzado 41% de avance hacia su meta de reutilizar 30% de sus aguas residuales para 2030, dos indicadores que reflejan la evolución de su estrategia para hacer más eficiente el uso del agua en su portafolio inmobiliario.

Durante 2025, FUNO trató 580,570 m³ de agua mediante 66 Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) distribuidas en su portafolio, un volumen equivalente a cerca de 232 albercas olímpicas. 

Parte de esta agua tratada es reutilizada en actividades que no requieren agua potable, como el riego de jardines y el funcionamiento de sanitarios. El resto se descarga ya tratada a la red de alcantarillado, disminuyendo su carga contaminante.


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“La eficiencia hídrica requiere acciones concretas y consistentes. En FUNO estamos integrando infraestructura, tecnología y disciplina operativa para reducir consumos, prevenir fugas y ampliar la reutilización del agua, con una visión de largo plazo que contribuya a la resiliencia de nuestros inmuebles”, destacó Gonzalo Robina, director general adjunto de Fibra Uno.

Entre las acciones que la empresa ha puesto en marcha para disminuir sus consumos hídricos son el monitoreo permanente, la incorporación de mecanismos de seguimiento del consumo para identificar oportunidades de eficiencia y detectar variaciones que puedan anticipar fugas o consumos atípicos.

Durante 2025, FUNO trató más de 580 millones de litros de agua a través de 66 plantas instaladas en su portafolio

A nivel de infraestructura, la compañía continúa instalando mobiliario hidrosanitario de bajo consumo, incluyendo WC, mingitorios y grifos, además de implementar tecnologías de alta eficiencia que permiten optimizar el uso del recurso.

Asimismo, las inspecciones periódicas y los programas de mantenimiento preventivo buscan detectar y corregir fugas antes de que representen pérdidas significativas de agua. A estas medidas se suman soluciones de captación de agua pluvial y acciones para optimizar los sistemas de drenaje.

FUNO también trabaja en la optimización y rehabilitación de sus PTAR, con el propósito de mejorar su desempeño y garantizar el cumplimiento de la normativa aplicable para la descarga de aguas residuales. El tratamiento en sitio también permite reincorporar el agua al ciclo operativo de los inmuebles para usos que no requieren agua potable.

El reto hacia 2030 será llevar estas soluciones a una escala cada vez mayor. Para FUNO, alcanzar el 30% de reutilización significará aprovechar más de una vez un recurso cada vez más escaso y reducir la cantidad de agua potable que requieren sus inmuebles. 

En un país donde la seguridad hídrica representa uno de los grandes desafíos para las ciudades, hacer un uso más eficiente del agua es también una forma de construir inmuebles y comunidades más resilientes.