
La falta de involucramiento para exigir certeza jurídica está provocando una competencia desleal en el sector de extintores contra incendio, que se suma a una carrera contrarreloj frente al crecimiento urbano y las tecnologías en el sector de la PCI
Cara a Cara
Por Dulce Negrete
En un contexto donde el crecimiento urbano y la adopción de nuevas tecnologías avanzan a un ritmo acelerado, la prevención de incendios enfrenta un reto silencioso pero crítico: el desinterés por sostener estándares y exigir certeza jurídica.
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Más allá del desarrollo de normas, el desafío radica en su aplicación cotidiana, en un ecosistema donde la calidad, la ética y la seguridad compiten cada vez más con el factor precio.
Dentro de este escenario, el sector de equipos contra incendio vive una transformación marcada tanto por la innovación como por tensiones estructurales en su cadena de valor.
La falta de involucramiento de los actores —desde fabricantes hasta usuarios— ha propiciado prácticas desiguales que ponen en riesgo la confiabilidad del mercado y, en última instancia, la seguridad de la sociedad.
Arturo Rivera es Gerente de Operaciones en Extin-Flam, donde ha colaborado en diferentes etapas de la compañía, a lo largo de 20 años. En entrevista con Especificar ofrece una mirada directa a los aprendizajes, preocupaciones y futuro de una industria clave para la protección civil.
Especificar (E): ¿Cuál ha sido uno de los mayores aprendizajes en tu trayectoria?
Arturo Rivera (AR):
Desde el día uno, entendimos que para hacer negocios la calidad de nuestros productos y servicios serían nuestras cartas de presentación. Luego asumimos que capacitarnos, respetar la cadena de suministros y participar activamente en la configuración de un marco normativo nos haría fuertes, no sólo como compañía, sino como gremio. Ahora, más que siempre, también debemos informarnos y unirnos como sociedad civil organizada.
E: ¿Qué cambios has notado en el gremio de equipos contra incendios?
AR:
¡Uff! Vaya que ha habido cambios. Nosotros somos respetuosos con la cadena de valor de nuestro segmento, como fabricantes y distribuidores de nuestros distribuidores; sin embargo, hemos tenido que desarrollar controles de seguridad para mantener dicha cadena de confianza y reputación. Por ejemplo, al conocer un nuevo producto del que podríamos ser distribuidores, somos aún más meticulosos en la calidad de éste a través de procesos transparentes, reglamentados e incluso certificados, porque nuestro prestigio está en juego.
Respecto al marco normativo en México, si bien hemos participado en la elaboración de normas desde la fundación de Extin-Flam, hace 33 años, comprobamos con cierto resabio que no ha sido suficiente. Asumimos que el reto no está en investigar, redactar, poner a consulta pública, modificar, publicar normas, sino en cómo sostener éstas en el día a día.
El tiempo nos alcanzó. También nos está rebasando en la cantidad de construcciones, en la demanda de recursos para cubrir la densidad de población que habita en ellas, en el uso de nuevas tecnologías para los cuerpos de emergencia. Nada de eso está siquiera contemplado.
Este desinterés está provocando que el mercado se rija más por el precio, haciendo a un lado la calidad, las políticas de garantía, la ética empresarial –pues también orillan a la comercialización de productos sin requerimientos mínimos de seguridad–, lo que a su vez se traduce en una competencia desleal donde se comparan peras con manzanas; vulnerando y dejando a su suerte a fabricantes, distribuidores, instaladores, inversionistas y usuarios finales.
E: ¿Qué tecnologías marcarán el futuro del sector?
AR:
Todas aquellas relacionadas con la electromovilidad, ciberseguridad, domótica, Internet de las Cosas. Habrá extintores inteligentes con sensores integrados; potencialización de agentes ecológicos, limpios, amigables con la capa de ozono, automatización sin intervención humana aun en conatos de incendio.
También esperamos que el mercado de extintores portátiles crezca. Vamos a estar ahí, impulsado con conocimiento la necesidad de tecnologías más seguras y eficientes.

E: ¿Cuál sería tu mayor preocupación como gremio?
AR:
La seguridad da certeza, y es lo que todos queremos, particularmente, cuando compramos un producto o adquirimos un servicio que fue concebido en caso de emergencia. Creo que debemos cultivar la cultura de la prevención, la protección y la seguridad. Informarnos acerca del sitio que habitamos, porque puede ser objeto de algún desastre natural como un sismo, o por causa antrópica, como un incendio. Debemos tener conocimiento mínimo de qué hacer en caso de ser necesario.
Necesitamos involucrarnos como sociedad para que haya certeza jurídica. Como agrupación en extinción de incendios, debemos seguir conectando con el mercado, agregándolo a nuestra causa. Debemos seguir capacitándonos en el manejo de nuevas tecnologías, de lo contrario podríamos sufrir daños a largo plazo.

