
En las industrias de instalaciones especiales, Paola Govea e Ileana Becerra ejemplifican cómo la organización, la empatía y la perseverancia se han transformado en herramientas clave para adaptarse, liderar y convertirse en agentes de cambio
Por Dulce Negrete / Imágenes: cortesía Grupo GAYA y Coflex
En sectores donde la técnica y la precisión son esenciales, las mujeres han encontrado caminos para demostrar que la resiliencia y la visión estratégica son tan valiosas como cualquier habilidad técnica. Las industrias de instalaciones especiales, tradicionalmente dominadas por hombres, hoy son escenario de historias que inspiran y rompen paradigmas. Este reportaje abre la puerta a dos trayectorias que reflejan cómo la perseverancia y el talento femenino están transformando la manera de construir y liderar.
Más allá de los retos técnicos, la verdadera innovación en estas industrias surge cuando se integran perspectivas diversas. Ileana Becerra y Paola Govea son ejemplo de cómo la combinación de conocimiento, liderazgo y empatía puede impulsar cambios significativos. Sus logros personales y profesionales no solo marcan hitos individuales: abren espacios para que más mujeres se atrevan a dar el salto hacia posiciones estratégicas.
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Este recorrido no trata únicamente de alcanzar metas, sino de redefinir lo que significa crecer en un entorno altamente competitivo. Desde la especificación de proyectos complejos hasta la dirección de estrategias comerciales, estas líderes demuestran que la adaptación y la confianza en el propio talento son claves para avanzar. Sus historias son una invitación a reconocer el valor de la diversidad y a seguir construyendo un futuro más equitativo en las instalaciones especiales.
La consigna de ambas: para disminuir la segregación laboral de las mujeres en la construcción, nosotras tenemos que prepararnos académicamente, pero también postularnos a aquellos puestos “que tradicionalmente consideramos más para hombres”.
Rendirse no es una opción
Paola Govea, licenciada en Administración de Empresas y Mercadotecnia, es enfática al explicar la coyuntura que significó para GAYA la llegada de la pandemia. “Rendirnos no era una opción. Yo llevaba laborando ya dos años para GAYA, una empresa con 37 años en el sector inmobiliario, y hasta antes de la pandemia el corazón de nuestro negocio se centraba en vender espacios inmobiliarios residenciales, corporativos. Pero las ventas cayeron. Entonces tuvimos que virar y preguntarnos: ¿qué industrias están creciendo?, ¿dónde tenemos oportunidad? Todos estábamos en casa, trabajando remotamente”.

Así fue como GAYA decidió invertir en Data Centers. En 5 años esta industria ha dado un vuelco. México cuenta con 1 mil 269 megawatts (MW) de capacidad instalada en centros de datos, lo que lo ubica como el segundo mercado más grande de América Latina en términos de potencia energética y superficie disponible. Se calcula que para 2029 habrá inversión directa de 9 mil 200 millones de dólares, señala Govea.
“Desde que levanté la mano en 2023, me dieron el puesto. Ahora en cada reunión en la que participo, atendiendo a compañías inversoras de centros de datos, hospitalidad u otros modelos de negocio. He visto a más varones sentarse a la mesa; sin embargo, sé que no es porque no haya espacio para nosotras, es porque hay que hacernos ese espacio. En este sentido, mi autoestima y mi seguridad me han apuntalado para saber que soy una persona, un engrane en el equipo que fortalece nuestro propósito: llegar a nuestras metas comerciales, sociales y de gobierno corporativo, creando negocios con empresas que, igual que nosotros, tengan el propósito de desarrollar carreras y contribuir con la movilidad social”, manifestó la ejecutiva en GAYA.

Desde que levanté la mano en 2023, me dieron el puesto. Ahora en cada reunión en la que participo, atendiendo a compañías inversoras de centros de datos, hospitalidad u otros modelos de negocio. He visto a más varones sentarse a la mesa; sin embargo, sé que no es porque no haya espacio para nosotras, es porque hay que hacernos ese espacio”: Paola Govea, Directora de Estrategia y Desarrollo de Negocio GAYA
En 1999, Grupo Expansión creó su lista de las ‘Mujeres influyentes’, en el cual solo 5% de las integrantes del listado estaban en cargos de dirección. Y el principal elemento que se evaluaba para incluirlas y valorar su posición era su salario. En el listado de 2021, es decir, atravesando la pandemia, había 65 de las ejecutivas, presidentas, directoras e incluso dueñas de negocios. Este es sólo un termómetro que enfatiza que deben ser más mujeres que, desde su puesto de liderazgo, marcan el rumbo del ecosistema empresarial de México.
“Hasta hace menos de un década, partirse en dos como mujer ejecutiva era una cuota a pagar, pues no podíamos tener ambas glorias: si tomabas la decisión de volverte directiva en cualquier nivel empresarial, debías solo enfocarte en ello, la vida social pasaba a mejor vida, ¡y ni hablar de tener hijos! Hoy en día nos dimos cuenta de que sí podemos sortear ambos aspectos, haya o no niños de por medio, haya casamiento o simplemente soltería. En mi caso, soy esposa y madre de dos infantes: una niña de 9 y un niño de 8; en un par de años quiero involucrarme más en foros, en ponencias sobre la mujer en la construcción para seguir disminuyendo la brecha, la disparidad. Afortunadamente, mi esposo hace equipo conmigo, porque ambos tenemos sueños profesionales, sin descuidar a nuestros hijos. Creo que tenemos una responsabilidad muy, muy grande y tenemos que subir la vara”, añade, sonriendo, Paola Govea Reyes.
Autoestima Profesional: el poder de creer y crecer
—Rompamos el turrón: ¿Qué es ser una mujer?
—Es aprendizaje constante, crecimiento y resiliencia, —responde, entusiasta, Ileana Becerra. —Yo he tenido que adaptarme, superar retos y reinventarme más de una vez. He salido fortalecida. Me defino como una mujer enfocada en aportar valor para mi equipo de trabajo, también en construir relaciones de confianza y en hacer espacio para que más mujeres laboren en la construcción, pues es tan vasta que cabemos.
Becerra es arquitecta. Desde hace cuatro años trabaja como especificadora de Edificios para Coflex. “La especificación es la generación de demanda de algún producto o de algún material en particular”, explica.

“Desde mi trinchera en la Ciudad de México, expongo al cliente todas las características de nuestros productos o sistemas, con la intención de crear un vínculo con el inversor o el desarrollador, de modo que apliquen nuestros productos”.
—¿Cómo sortear los “no”?
—Bueno, —comparte ella— Coflex siempre ha sido una compañía muy honesta. Desarrolla productos donde la instalación sea fácil y el mantenimiento sea mínimo para reducir costos durante la vida del edificio. Siempre está innovando con productos eficaces, eficientes, listos para utilizarse, así que somos capacitados con regularidad, puesto que nos gusta la idea de manufacturar soluciones cada vez más sencillas, simples. Nos gusta tejer fino de principio a fin, sin errores.
Becerra reflexiona que con el día a día cayó en cuenta de que su deber ser, su deber hacer se forjó al elegir la carrera de arquitectura.
“Recuerdo que mi papá no estaba de acuerdo. De hecho, creía que desertaría al tercer cuatrimestre. Terminé la carrera con el promedio más alto de mi generación, y trabajo en lo que me gusta (ríe alegre). Desde chica sabía qué quería y fui por ello. Cuando iba a la obra para empaparme de los procesos constructivos, él la pasaba mal… Pero, mira: acá sigo. Mi padre ahora está orgulloso”.
En un sector donde la técnica y la precisión son esenciales, la presencia femenina aporta una perspectiva única. Sus cualidades, señala Becerra, no solo enriquecen los equipos, sino que impulsan la transformación hacia una mayor equidad y liderazgo profesional.

Las mujeres aportamos a nuestro trabajo, a este sistema social porque somos organizadas, empáticas, resilientes. Son cualidades que fortalecen a cualquier equipo. La situación de la equidad de género en el ámbito económico y laboral ha cambiado mucho desde hace ya más de 20 años: Ileana Becerra, especificado de Edificios en Coflex
“Las mujeres aportamos a nuestro trabajo, a este sistema social porque somos organizadas, empáticas, resilientes. Son cualidades que fortalecen a cualquier equipo. La situación de la equidad de género en el ámbito económico y laboral ha cambiado mucho desde hace ya más de 20 años. Debemos de tener, lo que yo llamo, autoestima profesional, creer en nuestra capacidad, en nuestro talento y dar el salto de fe, postulándonos para las posiciones que nosotras mismas creemos que son complicadas. ¡No tengan miedo! O téngalo, pero sean empáticas, tengan objetivos claros, trabajen por ellos. El empeño sí es suficiente. Sean perseverantes”.
Las nuevas generaciones y los que ya se encuentran dentro de este sector pueden seguir creciendo, opina la representante de Coflex. “Ojalá pronto se haga una iniciativa en México, específicamente en la construcción, para intercambiar experiencias. Definitivamente”, subraya, “debemos juntar a más mujeres. El coaching, la mentoría son importantes para entregar lo mejor de uno, para encaminarse. Yo, por lo pronto, seguiré aprendiendo de este segmento de la construcción, dentro de la empresa que represento. La tecnología nos los exige”.
Por cierto, destaca como comentario de cierre, “no soy una persona que esté solo laborando: mi familia es importante, yo soy importante, y quiero seguir creando conmigo, con ellos, nuevos recuerdos”.
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