El liderazgo de Mónica Padilla se basa en valores familiares, crecimiento personal, trabajo en equipo y en una visión femenina. Por otro lado, Elia Solano reflexiona sobre el empoderamiento femenino, la importancia de delegar, y los retos de adaptarse a las nuevas tecnologías para mantener vigente un legado empresarial de cuatro décadas

Por Dulce Negrete

Mayo con “M” de mujeres, “M” de madres y “M” de maestras en sus áreas de trabajo. Así que como parte de esta tradición, conversamos con dos mujeres también Maravillosas.

Nuestra primera entrevistada es Mónica Padilla. Originaria de la Ciudad de México, desde niña fue hábil en el manejo del desarrollo social; estudió Publicidad, pero desde hace 17 años su vida profesional se ha desarrollado en el sector de la Construcción, particularmente en el sector hidrosanitario. Hace nueve se incorporó a Sloan México como Gerente divisional de la zona Centro-Sur-Bajío-Occidente, operando desde Guadalajara, Jalisco, donde reside.


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En Sloan México ha encontrado un lugar donde se prioriza el talento y la capacidad técnica, no el género; además, la empresa apuesta por la innovación tecnológica y digital en productos inteligentes para el cuarto de baño, diseñados para un uso eficiente del agua y de los recursos naturales.

Especificar (E): Mónica, ¿cómo defines tu carrera?

Mónica Padilla (MP): Para mí, ha sido un privilegio enorme trabajar en diversas corporaciones y segmentos de la Construcción en México, como acabados, recubrimientos e hidrosanitario en los 17 años que llevo de carrera, puesto que he participado en mercados altamente competitivos con una visión estratégica, pero teniendo presente, muy presente, la sensibilidad humana, ya que en cada compañía en la que he colaborado hay un impacto real en la vida de la gente.

Hoy cuento con un equipo de alto perfil que ha logrado incluir nuestra marca en los principales y emblemáticos proyectos de México. Siento una responsabilidad enorme con los clientes a los que servimos. Creo que la industria hidrosanitaria tiene que continuar haciendo más eficiente el uso que le damos a los recursos naturales.

E: ¿De qué se trata tu trabajo y dónde radica el desafío?

MP: El desafío radica en entender el contexto de mejorar la experiencia en el cuarto de baño en los proyectos institucionales con equipos de alta eficiencia, cuidando el impacto ambiental y mejorando la experiencia para el usuario final.

Mi equipo entiende el contexto de cada proyecto, los usos y costumbres del usuario final y lo que espera el arquitecto de la experiencia que se va a vivir en cada espacio.

Para lograrlo, fabricamos y comercializamos baños inteligentes que, sin duda, mejoran la experiencia. Contamos con cerámica, fluxómetros, mingitorios, llaves, jaboneras electrónicas y secadores. Como marca líder en la industria hidrosanitaria es nuestro deber seguir innovando el mercado como lo hemos venido haciendo, a través de más de 120 años de historia.

Igualmente en los grifos, que no requieren ser tocados, y que cuentan con un proceso de dosificación de agua de bajo consumo, que no sacrifica la presión o el rendimiento, pero sí reduce el consumo de agua hasta 30% en edificios. También, tenemos mingitorios secos, así como soluciones de almacenamiento ocultas y organización interna para reducir el desorden visual.

E: ¿Cuáles son tus herramientas de trabajo, tus habilidades y estrategias?

MP: Primeramente, contamos con el apoyo y el respaldo de una marca líder a nivel internacional en el mercado de la construcción; estudiamos cada proyecto, finalmente nosotros estamos también en el área de especificación. Logramos identificar las necesidades de cada cliente.

Personalmente, me apasiona leer sobre desarrollo personal, pensamiento y comunicación; sobre todo, al ser parte de un equipo y dirigirlo al logro de objetivos. Cultivo habilidades de influencia, de empatía, de negociación; relaciones con mis pares, clientes internos, en la verticalidad de la compañía, del gremio, del sector. Me involucro de manera muy humana con mi equipo, porque creo que es la manera en la que los equipos logran un impacto y proyección en la empresa.


E: ¿En qué momento supiste que llegaste y que otras mujeres también pueden llegar?

MP: ¡Desde que entré! Creo que me tocó un proceso de transición, porque he visto a varias mujeres hacer carrera en los diferentes segmentos de la Construcción en México. Creo que la visión femenina nos permite abarcar un mercado alta mente expansivo, dado que este enfoque prioriza la colaboración, la comunicación y la inteligencia emocional para resolver problemas y liderar. En el ámbito empresarial, aportamos estructuras más horizontales, toma de decisiones diversas, sostenibles y humanas.

Nosotras, como mujeres, hemos hecho lo propio en capacitarnos, en prepararnos, en mostrarnos realmente competitivas en este ambiente laboral. Creo que cada día hay menos limitantes, y si las hay, a veces están en nuestra propia mente. Tenemos que hacer valer nuestra presencia, tenemos que hacer valer nuestra voz, porque, ¡ojo!, dar resultados no es suficiente: hay que entrar, incluso irrumpir en espacios donde quizá se dan diálogos de negocio en los que parece que no estamos invitadas.

Vivir la complejidad

A Elia Solano García siempre le ha encantado trabajar. Originaria de Cárdenas, San Luis Potosí, es la mayor de cinco hermanos. En 1985, con 20 años de edad, tomó la decisión de independizarse. Apoyada por sus padres, tuvo que encontrar empleo en menos de dos meses para asegurar su permanencia en la capital del estado. Le resultó difícil, era una mujer joven, pero aguerrida y tenaz.

Empezó en una pequeña refaccionaría de electrodomésticos, en el área de Administración. Allí conoció al muchacho que se convertiría en su esposo, Federico. Juntos crecieron esa empresa, la cual los catapultó al sector del HVAC. En 1996 constituyeron Freycom.

En la actualidad, Elia sigue trabajando en la empresa familiar como contralora. Es madre de un varón y una mujer, y a pesar de la pérdida de su esposo en 2020, han sabido consolidarse en el mercado HVAC para dar empleo a más de cien cabezas de familia.

E: ¿Cuáles han sido los sucesos decisivos de tu vida?

ES: Creer en mí ha sido el primer paso. No me achiqué a los 20 años, tampoco cuando empecé a trabajar en la refaccionaria en un modesto local del centro de la ciudad, que se hizo tan popular que empezamos a surtir a las pequeñas refaccionarias en Tamaulipas, Durango, Zacatecas y Aguascalientes. Nos movimos a un lugar más amplio, porque ya teníamos un almacén con producto y vendedores.

Entonces dije sí a un nuevo negocio. Federico y yo abrimos servicio en el incipiente sector de HVAC a mediados de la década de 1990. Nos volvimos distribuidores; posteriormente nos convertimos en contratistas. Tanto en la refaccionaria como en lado HVAC siempre nos ha gustado dar el plus.

Casarme (sonríe) en el ’92, convertirme en madre por primera vez en el ’95, donde empezó lo bueno: hubo que ser empresaria, mamá, esposa… ¡Imagínate el trabajal!

El suceso de perder a Federico, quien fue un hombre obstinado, amaba el jazz… Yo creo que no voy a volver a escuchar jazz nunca. Aceptar que mi compañero de batallas, mi socio, mi amor, se fue en medio de la pandemia… En ese momento nada más estaba trabajando la banca con nosotros, todas las demás unidades de negocio estaban detenidas, así que me junté con mis dos hijos y les dije: “¿Qué vamos a hacer? Está cerrado todo, tenemos 120 empleados a los que tenemos que darles fortaleza…”

Seguir viviendo aquí, trabajando, amando la vida y consolidando esta historia de amor que hice con mi esposo, donde habitan mis hijos, donde Freycom sigue creciendo tanto que hace unos días vendí la refaccionaria.

E: ¿Es tiempo de mujeres en el sector HVAC, por qué?

ES: Yo vengo a trabajar, ese es mi hobby, amo trabajar. Con la llegada de mi primer hijo, por ejemplo, como empresaria y madre, adecué un área muy bonita, muy independiente, para que si mi bebé tenía que estar en mi centro de trabajo, pudiera estar a gusto sin que interfiriera con la operación de mi oficina, de la compañía.

Cuando mi esposo aceptó el reto de incursionar en HVAC, en el sector comercial y luego industrial, él se puso a estudiar, se capacitó, mientras que yo también le entré al quite. Lo hice ampliando y certificándonos en procesos porque crecimos rapidísimo.

No hay ninguna complicación para que las mujeres estemos trabajando en ese ramo. Atrás, adelante, hay lugar para nosotras, puesto que estamos donde ya estuvieron otras mujeres.


E: ¿Cómo profesional dónde están tus atorones?

ES: No fui capaz de delegar durante las primeras dos décadas en ambas empresas. Hoy lo he logrado. ¡Es una maravilla! Sólo pongo palomita o tachecita (risas). Pero hoy mis atorones son la tecnología, hoy llega alguien y me dice pregúntale a la IA y yo me quedo con cara de ¿what?

A la par, estoy trabajando en tener una comunicación asertiva con las nuevas generaciones, e incluso una nueva comunicación para relacionarme con las generaciones de toda la vida, que llevan 15, 20 o 30 años a mi lado.

E: ¿A dónde vamos ahora?

ES: Somos instaladores y somos contratistas, trabajamos con empresas de gran calado en México; por ejemplo, desde hace 25 años tenemos a Banco Santander. Hoy estamos incursionando en el diseño arquitectónico y la remodelación, donde mi hija menor, quien estudió Arquitectura, ya está trabajando.

Ahora me doy más espacio, porque me interesa conectar con mis colaboradores, con las personas clave. De hecho, es un proyecto que traigo con mi hijo Federico, quien desde el 2020 es el Director General.

La vida me ha llevado a entender que si queremos salir adelante, hay que trabajar; si hoy tienes que hacerlo al 100%, si mañana se pone difícil, te toca poner el 200% ,y adelante.

 


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