La cimentación adecuada de tanques contra incendio es vital para garantizar seguridad y sostenibilidad en proyectos civiles. APROMSA, bajo la dirección del ingeniero José Luis Flores, lidera soluciones que combinan eficiencia estructural y optimización de recursos

Por Dulce María Negrete

El crecimiento urbano global exige soluciones robustas en infraestructura. Según ONU Hábitat, la población urbana pasó del 25% en 1950 al 50% en 2020 y seguirá aumentando. Esto implica reforzar proyectos hidráulicos y de protección, donde la cimentación de tanques de agua para sistemas contra incendio es esencial para la seguridad de instalaciones.

En México, la construcción creció 14.9% entre enero y agosto de 2023, impulsada por un aumento del 104.8% en obras de ingeniería civil (INEGI). Este dinamismo refleja la demanda de estructuras confiables para sistemas críticos como depósitos de agua contra incendios.


» ‎Sigue el canal de Profesionales MEP Especificar en WhatsApp

El ingeniero José Luis Flores, líder de Obra Civil en Apromsa, destaca que la sostenibilidad es clave: proyectos incorporan paneles solares, iluminación eficiente y sistemas de captación hídrica para reducir costos y optimizar recursos.

Desde la Comarca Lagunera, Apromsa se ha consolidado en almacenamiento de agua para usos industriales y contra incendio, con una cartera de más de 800 tanques por todo México, Estados Unidos y Sudamérica. El 90% de éstos son para proyectos nuevos. Flores señala que, desde 2020, la empresa ha incrementado la instalación de depósitos para captación y tratamiento, garantizando cimentaciones seguras y duraderas.

Cimentación, el puntode partida

Todo proyecto inicia con la cimentación del tanque en un terreno debidamente evaluado desde la ingeniería, desde la normatividad, desde la expertise. “Nosotros llevamos a cabo proyectos llave en mano, porque abarcamos desde el diseño de cimentación, suministro, instalación del tanque y mantenimiento”, declaró el líder del departamento de Obra Civil de Apromsa.

La cimentación de una estructura, agrega, permite transferir al suelo la carga generada por ésta, donde se desplantará. Bajo las diferentes condicionantes halladas en el terreno subyacente a cada depósito, así como a su zona de influencia, se adaptan medidas constructivas, métodos de cálculo y criterios de optimización para el diseño de dicha cimentación.

“Nosotros como ingenieros tenemos que optimizar la transferencia de cargas al suelo, considerando la seguridad, al mismo tiempo que la viabilidad económica del proyecto. En el caso específico de los tanques de almacenamiento de agua contra incendio, se recurre principalmente a cimentaciones formadas por un anillo de concreto o una losa circular o cuadrada de este mismo material, según las características del terreno”, explica Flores.


Las cimentaciones superficiales, por ejemplo, se asientan a base de zapatas aisladas, zapatas corridas, losas de cimentación, entre otras; mientras que las profundas aplican, por ejemplo, para un suelo blando o arcilloso, que no cuenta con la capacidad de carga suficiente o puede presentar asentamientos o hundimientos considerables a lo largo de la vida útil de la estructura.

Uno de los principales aspectos en el diseño de la cimentación de un tanque de almacenamiento de agua es considerar los posibles efectos de las fuerzas de la naturaleza, primordialmente, las generadas por sismo o viento, conforme distintos volúmenes de operación, ya que estas cargas laterales pueden provocar fallas en la cimentación, así como en el anclaje.

Para un diseño adecuado es importante contar con un estudio de mecánica de suelos. Esto permite conocer exactamente la cantidad de esfuerzos permisibles, así como el peligro sísmico en el sitio para obtener una mayor certeza en la estructura que se propone, menciona el entrevistado.

“Siempre trabajamos de la mano del cliente. Al pedirle el estudio sobre la mecánica de suelos, nos cercioramos que sea exacto; es decir, probamos en sitio la capacidad de carga, porque ofrecemos tranquilidad”, asegura el representante de APROMSA.

“Nos ha pasado que en un predio de 1 mil metros cuadrados hay vastas variaciones por ubicación, incluso si el terreno es virgen o si ya tiene edificaciones”, ejemplifica. “Razón por la cual, una vez que nos cercioramos de la ubicación del tanque, sondeamos dónde se va a instalar con base en los estratos más fuertes, profundidad de excavación máxima, niveles de asentamiento, entre muchos otros aspectos imponderables al proyecto”.

Luego de este proceso de evaluación y validación inicial, el equipo de APROMSA entrega la memoria de cálculo al cliente, para que se ejecute la obra civil real “con base en FM 4020, Tanques de acero para protección contra incendios; criterios como AWWA D-103, así como API 650, y el American Institute of Steel Construction (AISC, por sus siglas en inglés), además de otras normas y códigos de referencia”, menciona el ingeniero.

Tecnología y ventajas de los tanques

Egresado de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAC), el ingeniero Flores asegura que, en sus políticas, la compañía procura cuidar el agua antes, durante y después de entregar al cliente el proyecto llave en mano, así como preservar la vida y las operaciones in situ. Para ello, se sirven de drones para evitar riesgos cuando llega la hora de realizar la inspección y el mantenimiento.

Para la protección contra incendio, Apromsa cuenta con la tecnología Blue Tank, marca de origen francés, diseño, instalación y mantenimiento lagunero, que ofrece una gama de depósitos rociadores o tanques para incendios. Su capacidad de almacenamiento puede ser de hasta 10 mil m3.

“Nuestros depósitos empernados para bomberos están hechos de acero galvanizado. La estanqueidad de los tanques queda garantizada por una membrana de PVC o masilla para juntas. Estos depósitos de almacenamiento se fabrican en nuestra fábrica de Solférino y se instalan en el sitio con nuestros propios equipos de montaje”.

Los tanques Blue Tank cumplen con las normas francesas e internacionales vigentes:

“Apromsa cuenta con cuadrillas especializadas y un departamento de mantenimiento para realizar inspecciones y servicios, considerando la importancia crítica del agua y los riesgos para el personal, puesto que en las plantas, por ejemplo, los permisos de ingreso son muy engorrosos, lo que complica las labores de mantenimiento”.

Actualmente, se emplean drones acuáticos para inspecciones y limpieza, evitando riesgos innecesarios. Estos drones permiten entregar al cliente videos y dictámenes sobre el estado del tanque y programar mantenimientos según el tipo de agua y el nivel de sedimento acumulado. “Esta tecnología elimina la necesidad de ingresar personal al tanque, reduciendo los riesgos de error humano y mejorando la seguridad”, concluye José Luis.

Los tanques de Apromsa incorporan una membrana plástica (liner) que evita la corrosión y que el agua tenga contacto con las paredes, lo que reduce riesgos de fugas y daños en la tornillería. Su instalación es rápida, entre tres y cinco días en promedio, lo que ha sido bien recibido en plantas industriales. El proceso se realiza a ras de piso, utilizando gatos hidráulicos en lugar de grúas, eliminando el trabajo en altura y los riesgos asociados.


¡Descarga la nueva edición del Manual del Perfecto Contratista!