
FIPTRAC nació para entrenar en escenarios reales y bajo normas globales. Su fundador Alejandro Magaña, exbombero, sabe que ante el fuego no hay margen de error: por eso creó un centro donde la práctica corrige, la teoría guía y la experiencia de campo inspira
Por Dulce Negrete / Fotos: Cortesía de FIPTRAC
El Fire Protection Training Center (FIPTRAC) es un Hands Training; o como reza en español el slogan de cierto museo: “un toca, juega y aprende”, sólo que para adultos involucrados con la ingeniería contra incendios.
Y es que 70% de cada uno de sus cursos es práctico, en escenarios reales, con equipos diseñados, especificados e instalados con base en las normativas internacionales, como NFPA, principalmente, FM Global, UL e ISO, divididos en cuatro áreas: Notificación, Alarma y Detección; Supresión de Incendios a Base de Agua; supresión de Incendios con Agentes Limpios y Gases Inertes; por último, el Cuarto de Bombas.
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Ubicado en Tepojaco, Hidalgo, FIPTRAC inició sus operaciones en febrero del 2020. “¡¿Quién lo diría verdad?!”, señala asombrado, Alejandro Magaña, directivo fundador de este centro de entrenamiento especializado. “Abrimos en febrero de 2020, cerramos en marzo de 2020, regresamos presencialmente en 2022, y desde entonces hasta ahora, a semanas de cumplir seis años de nuestra apertura en ingeniería de protección contra incendios, en un predio de 5 mil metros cuadrados, se han capacitado, ciento por ciento en español, más de 2 mil personas de 20 países de América Latina”.
Ante de elegir la ingeniería contra incendios y fundar Fiptrac, el ingeniero Magaña incursionó en el rubro de la seguridad desde los cuarteles como bombero. “Es tal vez el haber plantado cara a un fuego fuera de control lo que, de inicio, me concientizó a preservar la vida. Luego, descubrir que gracias a la ingeniería tanto vidas como propiedades pueden librarse de un incendio, de una explosión, con todo lo que ello implica, a partir de la capacitación, del entrenamiento continuo.”
A lo largo de 29 años de carrera, le ha tocado hacer dicha inversión en ciudades capitales de varios países en Latinoamérica, donde el rubro de la seguridad sigue abriéndose paso, como Costa Rica, Colombia, Argentina o México, teniendo como guía a Estados Unidos, nación en la cual, como varios de sus colegas, “me he capacitado más, con todos los trámites que eso conlleva; pues este es referente de ingeniería contra incendio a nivel mundial”.
Como empresario mexicano en seguridad contra incendios, está consciente de que las horas invertidas en conocimiento aplicado son fundamentales, “puesto que nuestro trabajo es salvar vidas, propiedades y proteger la continuidad de negocios; por lo tanto, si equivocarse no está permitido en un proyecto a entregar, los errores pueden corregirse en un centro de entrenamiento”.

Por eso existe FIPTRAC en México, porque hay una necesidad de entrenarse en un espacio seguro, controlado, accesible para personas de habla hispana, para que aprendan cómo diseñar, probar, mantener e inspeccionar un sistema contra incendio, donde equivocarse es parte del proceso, donde los trámites para estar en el país son mucho más sencillos.
Y cuando habla de personas involucradas en el rubro de la seguridad contra incendios, se refiere a que no sólo los ingenieros especialistas son los únicos que asisten a los cursos impartidos por FIPTRAC. “Diseñadores, contratistas, jefes de mantenimiento, jefes de compras con sus respectivas flotillas, también participan usuarios finales o inversionistas de los proyectos contra incendios, los especificadores o integradores vendedores. Nosotros creamos FIPTRAC porque observamos la necesidad de ellos por entender de qué se trata un proyecto contra incendios. Somos una sociedad que se ha hecho viral mediante el boca en boca. Desde el 2022 nuestra recurrencia en ventas es alta”.
Especificar (E): ¿Cuál es la filosofía de FIPTRAC?
Alejandro Magaña (AM): Nosotros no vendemos marcas en el centro de entrenamiento; es decir, no empujamos una venta deliberada de un producto con el que el participante del curso está trabajando, de acuerdo con la especialidad, ya sea un detector, un panel de control, un rociador, una bomba, un agente, etc. Nosotros vendemos cursos y nos interesa que a ellos, nuestros clientes, les quede clara la parte técnica, a través de la práctica, de la teoría.
Asimismo, no estamos casados con una sola marca. Según la especialidad, nos esforzamos desde el principio en crear alianzas estratégicas firmes con diferentes fabricantes, distribuidores e instaladores, a quienes elegimos por su prestigio probado a lo largo del tiempo, porque sus productos están listados, aprobados, certificados, siempre en el marco de la diversificación. Estas acciones nos han dado mayor legitimidad entre nuestros proveedores, entre los asistentes a nuestros cursos.
Además, los profesionales que imparten los cursos tienen la obligación de presentar el Certified Fire Protection Specialist (CFPS), demostrar 15 años de experiencia como ingenieros especialistas, ya sea base agua, agentes limpios, alarma y detección, entre otros.
A la par, nos importa la estructura y calidad de los cursos, la habilidad del ponente para transmitir su conocimiento. Aquí no es suficiente ser una eminencia en el campo: importa mucho que él o ella sepan compartir lo que se saben cómo verdaderos profesores. Cuando vienen los instructores y ponen fotos o videos, les digo: “¡No las pongas! Aquí lo tienes en vivo. Ven y enséñales”.
E: ¿Cuál es la infraestructura de FIPTRAC?
AM: FIPTRAC está en un área de 5 mil metros cuadrados, de los cuales 2 mil m2 están dedicados exclusivamente para nuestros cursos en ingeniería contra incendio, repartidos en cuatro laboratorios distintos. El de alarma y detección con detectores de humo, flama, aspiración, paneles de control, etcétera. En otra habitación, la de los agentes limpios, tenemos instalados sistemas contra incendio con Argón, CO2, y también sistemas híbridos.
Poseemos un tercer espacio para supresión de incendios con cuatro sistemas de rociadores automáticos contra incendios con base en NFPA: sistemas de rociadores húmedo, seco, preacción y diluvio, donde tenemos 16 válvulas montadas funcionando perfectamente.
De hecho, si la práctica lo requiere, podemos hacer descargas de espumas libres de flúor. Desde luego, el agua que utilizamos en el cuarto de rociadores automáticos no se desperdicia, en general, toda el agua de las prácticas va a pozos de recuperación.
Por último, está el cuarto de bombas, el cual está diseñado a partir de la NFPA 20, trazado para que los asistentes puedan darle la vuelta en todas la direcciones y puedan ver todo lo que hay, porque está pensado para la enseñanza ¡En fin, tienen que venir a visitarnos a FIPTRAC! (risas).

E: ¿Cuál es el futuro de los sistemas contra incendios?
AM: Pues definitivamente la parte ambiental es lo que va a imperar; primordialmente, con una mayor implementación de sistemas híbridos o especiales. Pero el agua va a seguir siendo parte elemental de los sistemas contra incendios, como ocurrió en 2025 en la norma técnica complementaria para especificar rociadores contra incendio en las construcciones dentro de la Ciudad de México.
Esta norma eventualmente esperamos que se promueva a otras ciudades del país para seguir creciendo este rubro de la seguridad contra incendios.
De igual manera, se prevé que para los próximos cuatro años habrá un aumento de hubs de logística, debido al juego de la digitalización. Ello significa para nosotros un reto, porque habrá más almacenes, cada vez más altos.
E: ¿Entonces qué sigue?
AM: En definitiva, tenemos que estar más capacitados, este Deber Ser nos hará más competentes, elevará nuestra manera de hacer, nos alejará de aquellas empresas que no se capacitan, fortalecerá nuestro gremio. No tenemos que saberlo todo, pero sí dónde seguir aprendiendo para desempeñar de mejor forma nuestro trabajo.
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